Icono del sitio Erick Pardo – Consultor SEO: Posicionamiento Web en Google

Funnel de ventas: qué es, etapas y cómo optimizarlo

Funnel de ventas: qué es, etapas y cómo optimizarlo

Funnel de ventas: qué es, etapas y cómo optimizarlo

Buscaste funnel de ventas y te vas a encontrar con lo de siempre: una pirámide de colores, cuatro palabras en inglés y una explicación de manual que no te dice lo único que importa. Este artículo va por otro lado.

Soy Erick Pardo, llevo más de diez años armando sistemas de captación para negocios en el Perú, y te voy a explicar qué es un funnel de ventas, cuáles son sus etapas y cómo se construye. Pero sobre todo te voy a mostrar lo que casi nadie te dice: que el funnel no sirve para verse bonito en una diapositiva, sino para encontrar por dónde se te está escapando el dinero.

Qué es un funnel de ventas

Un funnel de ventas (o embudo de conversión) es el recorrido que sigue una persona desde que descubre tu marca hasta que te compra. Se representa como un embudo porque arriba entran muchos y, etapa por etapa, van quedando menos: de todos los que te conocen, solo una parte se interesa, y de esos, solo algunos compran. Su utilidad real no es dibujar ese recorrido, es ver en qué etapa se te está escapando el dinero.

La palabra «funnel» es simplemente «embudo» en inglés. En marketing digital se usan las dos de forma intercambiable, y por eso vas a ver que unos hablan de funnel de ventas y otros de embudo de conversión para referirse a lo mismo. Guarda esta idea, porque en un minuto te explico la diferencia fina entre los términos que sí importa.

Funnel de ventas o embudo de conversión: ¿son lo mismo?

En la práctica, sí. Funnel de ventas, embudo de ventas y embudo de conversión describen el mismo concepto: el camino del cliente hasta la compra. La diferencia es de matiz y de dónde pones el foco.

Cuando hablamos de funnel de ventas, el énfasis está en cerrar la venta. Cuando hablamos de embudo de conversión, el énfasis está en cada conversión intermedia (que se suscriba, que deje su correo, que agende una llamada), no solo en la compra final. Es el mismo embudo mirado con lupa. Si quieres el modelo completo, con las tres etapas donde los negocios pierden plata explicado a fondo, lo desarrollé en mi guía sobre el embudo de conversión, que es el marco del que se cuelga todo lo demás.

Las etapas del funnel de ventas: TOFU, MOFU y BOFU

Todo funnel se divide en tres grandes etapas. En inglés las vas a ver como TOFU, MOFU y BOFU, que no son más que las partes alta, media y baja del embudo:

  1. TOFU (parte alta) — Descubrimiento. La persona nota que tiene un problema y empieza a buscar información. Todavía no te quiere comprar, solo quiere entender. Acá atraes con contenido útil: artículos, redes, videos. Vender de frente en esta etapa espanta.
  2. MOFU (parte media) — Consideración. Ya sabe qué necesita y está comparando opciones. Acá tienes que ganarte la confianza: casos, comparativas, una guía que resuelva su duda concreta. Es la etapa donde se decide si te toma en serio o no.
  3. BOFU (parte baja) — Decisión. Está listo para comprar y solo falta el empujón: una oferta clara, una demo, una llamada, un formulario que funcione. Si tu web falla acá, todo el trabajo anterior se cae.

Hay una cuarta etapa que casi nadie dibuja y que es donde está la plata de verdad: la fidelización. El cliente que ya te compró es el más barato de venderle otra vez. Un funnel que termina en la primera compra deja dinero sobre la mesa.

Tipos de funnel: de ventas, de marketing y de conversión

Vas a escuchar varios nombres y suena a que son cosas distintas. En el fondo son el mismo embudo, nombrado según qué parte del recorrido está mirando cada área:

Nombre En qué se enfoca Quién lo usa
Funnel de marketing Atraer y educar: la parte alta y media del embudo (TOFU y MOFU). El área de marketing
Funnel de ventas Cerrar: la parte baja del embudo (BOFU), donde se concreta la compra. El área comercial
Funnel de conversión Cada micro-paso: que deje su correo, agende, complete el formulario. Growth y CRO

No te enredes con los nombres. Lo que importa es que el recorrido es uno solo, y que cada etapa tiene su propia conversión que hay que medir. Si separas marketing y ventas como si fueran dos mundos, el cliente se cae en el hueco del medio.

Cómo hacer un funnel de ventas paso a paso

Armar un funnel no es dibujar la pirámide. Es esto, en orden:

  1. Define a quién le vendes. Sin claridad de tu cliente ideal, el resto es adivinar. Todo el funnel se construye alrededor de qué busca esa persona y qué la frena.
  2. Mapea sus etapas reales. Escribe qué hace tu cliente en descubrimiento, en consideración y en decisión. No lo que dice el manual: lo que hace el tuyo.
  3. Crea una pieza para cada etapa. Contenido que atrae arriba, algo que genera confianza en el medio, y una oferta clara abajo. Una sola pieza no cubre todo el embudo.
  4. Conecta las etapas. Cada paso tiene que llevar al siguiente sin fricción. Acá se caen la mayoría de funnels: atraen bien, pero no tienen puente hacia la venta.
  5. Mide dónde se te cae la gente. Este es el paso que separa un funnel que factura de un dibujo bonito. Sin medición, no sabes dónde estás perdiendo dinero.

El error que te hace perder dinero: el funnel bonito vs el funnel real

Acá va lo que casi ningún artículo sobre funnel de ventas te dice, porque es más fácil mostrarte una pirámide de colores que decirte la verdad.

El funnel de la diapositiva es perfecto: entra gente arriba, baja ordenadita y sale un cliente abajo. Tu funnel real no se parece en nada. Tu funnel real es un embudo con fugas: entran mil personas, se caen setecientas en el primer paso porque tu web carga lento, se caen doscientas más porque nadie contesta el WhatsApp, y de las cien que quedan compran cinco. El dibujo no te muestra las fugas. El negocio se pierde en las fugas.

Por eso el funnel bien usado no es un adorno, es una herramienta de diagnóstico. Te dice en qué etapa exacta estás botando plata. Y acá se conecta con lo único que de verdad importa: cuánto te cuesta cada cliente frente a cuánto te deja. Si atraes muchísimo tráfico pero se te cae todo en la parte media, no tienes un problema de marketing, tienes una fuga que estás pagando todos los meses.

Es el mismo error de fondo que cometes cuando mandas tráfico pagado directo a tu home en vez de a una página pensada para convertir, o cuando te enorgulleces de miles de visitas que no facturan. Traer gente al embudo es la parte fácil. Que esa gente baje sin fugarse es donde está el trabajo de verdad, y es la razón por la que el tráfico solo no paga las facturas.

¿Traes gente pero no compran? Tienes una fuga en el funnel.

Te reviso tu embudo real y te digo en qué etapa exacta se te está cayendo la gente. Sin costo y sin discurso de ventas: si el problema es otro, también te lo digo.

Revisar mi funnel gratis

Ejemplo de funnel de ventas

Veámoslo con números para que se entienda. Los siguientes son ilustrativos, para mostrar la lógica, no de un cliente real:

Imagina una consultora que vende un servicio de S/2,000. En un mes, su funnel se ve así:

Con este mapa a la vista, la pregunta deja de ser «¿cómo traigo más gente?» y pasa a ser «¿por qué de 80 interesados solo 8 agendan?». Ahí, entre la consideración y la decisión, está la fuga más cara. Arreglar ese solo paso (una mejor respuesta, un formulario más simple, un mensaje más claro) puede duplicar las ventas sin gastar un sol más en atraer tráfico. Eso es lo que el funnel te permite ver, y lo que la pirámide bonita esconde.

Preguntas frecuentes

¿Qué quiere decir funnel?

Funnel significa «embudo» en inglés. En marketing se usa para describir el recorrido del cliente hacia la compra, que tiene forma de embudo: muchos entran arriba y pocos salen abajo como compradores. Funnel de ventas y embudo de ventas son lo mismo.

¿Qué hace un funnel de ventas y para qué sirve?

Sirve para dos cosas: ordenar el recorrido de tu cliente en etapas (descubrimiento, consideración, decisión) y, sobre todo, para ver en qué etapa se te está cayendo la gente. Es una herramienta de diagnóstico que te dice dónde estás perdiendo ventas, no solo un diagrama.

¿Cuáles son las etapas de un funnel de ventas?

Son tres principales: parte alta o TOFU (descubrimiento), parte media o MOFU (consideración) y parte baja o BOFU (decisión y compra). A esas se suma una cuarta que casi nadie trabaja: la fidelización, que es venderle de nuevo al cliente que ya te compró.

¿Cuáles son los tipos de funnel de marketing?

Los más nombrados son el funnel de marketing (enfocado en atraer y educar), el funnel de ventas (enfocado en cerrar la compra) y el funnel de conversión (enfocado en cada micro-paso, como dejar un correo o agendar). En el fondo son el mismo embudo, nombrado según qué parte del recorrido mira cada área.

¿Cómo se hace un funnel de ventas?

Define a tu cliente ideal, mapea sus etapas reales, crea una pieza de contenido u oferta para cada una, conéctalas sin fricción y mide dónde se te cae la gente. El paso que casi todos se saltan es el último: sin medición, el funnel es solo un dibujo.

¿Es lo mismo un funnel de ventas y un embudo de conversión?

Prácticamente sí. Describen el mismo recorrido. La diferencia es de foco: el funnel de ventas mira la compra final, mientras que el embudo de conversión mira también cada conversión intermedia del camino. Puedes profundizar en el modelo completo en mi guía del embudo de conversión.

¿Qué diferencia hay entre atraer tráfico y tener un buen funnel?

Atraer tráfico es llenar la parte alta del embudo. Tener un buen funnel es lograr que ese tráfico baje sin fugarse hasta la compra. Puedes tener muchísimo tráfico y un funnel roto que no convierte nada; por eso el trabajo real no está en atraer, sino en optimizar la conversión etapa por etapa.

Deja de mirar la pirámide bonita. Miremos tu funnel real.

Trabajas directo conmigo, no con un ejecutivo de cuentas. Te muestro en qué etapa se te fuga el negocio y qué se corrige primero para que el tráfico que ya tienes empiece a convertir. Sin discurso de ventas.

Quiero mi diagnóstico gratis

Salir de la versión móvil